Estaba siendo un viernes la mar de tranquilo...apenas tenia resaca, la noche anterior acabo pronto, pues empezó a llover, pero no lo suficiente como para retenernos a los clientes habituales de ese penoso club...había llovido toda la noche y durante toda la mañana continuaba, de vez en cuando variaba la intensidad, pero se mantenía bastante regular...mi secretaria se dedicaba a ordenar los pocos papeles que se le habían escapado al abrir una ventana para airear el enrarecido ambiente del despacho...
Somos una pequeña agencia de detectives privados, bueno...somos solo ella y yo...trabajamos básicamente para compañias de seguros, para demostrar pequeños fraudes, de vez en cuando entra alguna mujer algo insegura de la fidelidad de su marido...realmente pocas de ellas se equivocan, supongo que solo quieren saber que tienen razón para poner a esos infelices en su sitio...uno de los motivos por los que no me case nunca...
Mi secretaria era...como describirla...definirla es bastante difícil, no era muy alta,sin embargo tenia la suficiente altura como para escrutarme la mirada con sus enormes ojos azules, que parecían haberse fugado de un trozo de cielo para caer en su cara casi angelical...la vida no había sido todo lo justa con ella como se merecía, pero con quien lo hace?, un desengaño la aparto de casi todo lo que había hecho, huía de algo que nunca se puede enterrar del todo, el pasado no desaparece así como así... A pesar de todo, su juventud se desbordaba y mantenía un esbelto cuerpo con una bonita figura...la verdad...cuando se daba la vuelta mientras le daba una calada a un cigarrillo rubio, fue cuando repare en los bonitos labios que tenia...aprovechando que no se daba cuenta de mi escrutinio decidí ponerle un 8 en mi ranking particular...
El agua golpeaba la ventana y el olor de mi café se mezclaba con el humo del tabaco de la secretaria de pelo negro y ojos azules que me hacia soñar de vez en cuando en que el cielo debe existir...
Sonó el teléfono...Marcia, que así se llama mi secretaria, recogió lo que parecía un encargo, yo solo esperaba que fuese para otro día...no me apetecía salir con ese tiempo.
- Tenemos un aviso para comprobar si un asegurado se ha suicidado o no, nos piden nuestra presencia ahora mismo.
Mientras iba diciendo estas palabras, se dirigió al perchero a coger las gabardinas de los dos y a apagar las luces, no perdía el tiempo...yo renegué para mis adentros y la seguí hasta que en la puerta me dio mi gabardina y mi sombrero...
- Debe ser alguien importante o tener un seguro muy alto, parecían nerviosos...
Estaba totalmente de acuerdo con ella, no era un procedimiento habitual, normalmente era la policía quien daba ese "diagnostico".
Después de cruzar la ciudad, habíamos llegado al domicilio del cliente, la policía ya estaba allí y el doctor también..
- ¿Como que esta aquí el doctor aun? pregunte extrañado.
- Acabamos de recibir el aviso todos, lo raro es que tu estés aquí, ¿que tienes que ver? - me preguntaba el policía, un viejo conocido de correrías de pequeños..
- Pues parece que no se fían de vosotros y han pedido la presencia de un profesional...jajaja
La pequeña broma fue devuelta con una mueca de desaprovación, pero le siguió una sonrisa...
Al parecer, aquel cliente si que era importante, como intuyo Marcia, tanto que aun no se había enfriado el cuerpo y estábamos casi todos allí...Subí las escaleras, saludando al personal conforme me lo iba encontrando...Marcia me seguía, pero le pedí que no entrase, la visión de un cadáver nunca es agradable y menos cuando no sabes en que condiciones te lo vas a encontrar...ella insistió con una mirada que era imposible de mantener...
...Al entrar en la estancia, el jefe de policía me saludo y me pidió que no tocara nada y que no prolongase mucho mi presencia allí, también miro a Marcia, que parecía una niña pequeña detrás mio...
El cuerpo del cliente, estaba sentado...un puñal clavado perfectamente en el lado izquierdo del pecho era motivo mas que suficiente para estar muerto, pero también para descartar un suicidio...mientras tomaba algunas fotos y escrutaba algún indicio que me dijese lo contrario, me di la vuelta y vi a Marcia...de pie, sin casi pestañear...un poco mas pálida de lo habitual y con la intención de encenderse un cigarrillo...en ese momento la abraze y le aparte la mirada del cuerpo sin vida y con la excusa de no contaminar el escenario del crimen con el tabaco, la saque de allí...poco a poco...nos fuimos a una cafetería cercana y tomamos un par de cafés calientes, yo pedo tarta de manzana para acompañar...- No se como puedes comer...
Marcia no debía saber que los vivos si que necesitamos comer, pero ¿como enfadarse con un ángel que camina?
lunes, 28 de abril de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
Sigue en un próximo capítulo Spade?
Casi puedo ponerle cara a esa secretaria
jejejejejejejejeje
Ahora en serio, primer capítulo?
Lo continúas?
besotes
Publicar un comentario